Publicado: 2 de Febrero de 2016 a las 16:52

Los hábitos saludables son imprescindibles para mantenernos sanos, jóvenes y en forma, más  allá de la edad que tengamos. Salud y belleza siempre van de la mano. Estos son los que deberíamos convertir en un nuevo estilo de vida.

- Beber alrededor de 1,5 litros de agua al día. Elimina toxinas, hidrata y mejora el estado de la piel.       

- Consumir alimentos integrales ricos en fibra: frutas, verduras, pasta y pan integrales, legumbres y frutos secos.                                                                                

- Reducir el consumo de grasas. Dar preferencia al aceite de oliva y reducir las grasas saturadas: queso, mantequilla, embutidos, carnes, especialmente las rojas, y los alimentos muy procesados por la industria. 

- Limitar la cantidad de sal. Propicia la retención de líquidos, una presión arterial alta y otras enfermedades cardiovasculares.                                       

Reducir drásticamente el consumo de dulces, bollería, bebidas y zumos azucarados. Junto con las grasas engordan y predisponen a enfermedades relacionadas con la obesidad.

- Mantener un peso saludable. El sobrepeso y la rápida pérdida de kilos son un riesgo para la salud y arruinan la figura. Abandona la idea de recurrir a pastillas o a la dieta de moda. No juegues con la salud. Una dieta adecuada y ejercicio físico son la mejor receta.                                                                        

- Declarar guerra al sedentarismo. Hacer ejercicio regularmente, como mínimo media hora diaria. Caminar deprisa todos los días es una de las actividades más fáciles y recomendables.                      

- Eliminar hábitos negativos. Los malos hábitos destruyen la salud, envejecen y enferman prematuramente. Di no a las drogas ilegales o legales como el alcohol o el tabaco y evita el abuso de analgésicos y antidepresivos. Evita los ambientes contaminados.    

Dormir 7 u 8 horas diarias. El sueño nos permite recuperar fuerzas y es fundamental para mantener la vitalidad física y mental.                                                      

- El sol amigo y enemigo. A la mayoria la piel bronceada nos gusta y nos hace sentir más sanos, atractivos y jóvenes. Pero el sol tiene una cara negativa que es necesario conocer. Por un lado nos broncea y favorece la asimilación del calcio, y por otro, tomado en exceso, provoca quemaduras, fotoenvejecimiento e incluso cáncer de piel. Broncéate de forma moderada, toma el sol con precaución evitando las horas centrales del día, utiliza el fotoprotector indicado para tu tipo de piel y vigila los lunares.                                                                             

- Equilibrio emocional y psicológico. Es necesario para las relaciones sociales y para los retos personales y profesionales de la vida diaria. El estrés, el cansancio, el mal humor o la ansiedad, son signos que avisan de que el estado mental no va bien. Debemos cuidar las relaciones sociales y familiares y evitar el aislamiento. Sal, diviértete y adopta siempre una actitud mental positiva.